Primer informe del Programa Universitario en Migraciones

4 Primer Informe del Programa Universitario de Migraciones (2016), el control de las fronteras se ha convertido en una forma de “necropolítica”, en la que se decide quién merece vivir con dignidad y quién puede ser descartado, dependiendo del uso político o económico que convenga.3 Asimismo, el gobierno mexicano, en lugar de ofrecer una política migratoria de seguridad humana apegada a los derechos humanos, ha replicado muchas de las prácticas de contención y criminalización impuestas por Estados Unidos, convirtiéndose en un muro militarizado y de detención extendido hacia el sur de sus fronteras, más allá de lo físico. Esta subordinación revela cómo la lógica económica y geopolítica prevalecen sobre los derechos humanos y el acceso a la justicia social de los migrantes, tanto en Estados Unidos como de los migrantes extranjeros en México. En la actualidad, las y los migrantes de México y otras partes del mundo en Estados Unidos —documentados e indocumentados— sostienen pilares fundamentales de la economía estadounidense, como la agricultura, la construcción, los servicios y la manufactura. La industria agrícola, en particular, depende en gran medida de personas trabajadoras migrantes e inmigrantes de países latinoamericanos, especialmente de origen mexicano y de países centroamericanos, entre otros más, quienes realizan labores que la mayoría de la ciudadanía estadounidense no está dispuesta a asumir. Parte de la élite capitalista de Estados Unidos tilda a las y los inmigrantes como una carga de erogación de recursos públicos que pesan sobre su sistema. Diversos estudios nos indican los grandes aportes fiscales de personas migrantes indocumentadas: en 2024, solo en el estado de California, este sector contribuyó con aproximadamente 8,500 millones de dólares en impuestos estatales y locales, según datos del Institute on Taxation and Economic Policy (ITEP) reportados en artículo periodístico de Lightman y Miranda (2024).4 A nivel nacional, la cifra asciende a 96,700 millones de dólares, lo que desmiente el mito de que las personas migrantes representan una carga para el Estado; por el contrario, generan riqueza y pagan impuestos. El caso de California es especialmente ilustrativo. En 2024, el estado superó a Alemania y Japón en términos de Producto Interno Bruto (PIB), posicionándose como la cuarta economía más grande del mundo, solo detrás de Estados Unidos en su conjunto, China e India. Este crecimiento económico está impulsado por sectores como la tecnología (Silicon Valley), la agricultura, el entretenimiento (Hollywood) y las energías renovables. Sin embargo, detrás de este éxito económico se encuentra una fuerza laboral migrante que sostiene silenciosamente esta maquinaria. 3 Mbembe, Achille. (2011). Necropolítica. Madrid: Melusina. 4 Lightman, David y Miranda Mathew. (2024, julio 30). Indocumentados en CA pagan miles de millones en impuestos. Fresno Bee. https://www.fresnobee.com/vida-en-el-valle/noticias/californiaes/article290574989.html

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