Rúbricas 12

Rúbricas XII Literatura y Filosofía y su relación con otras disciplinas 37 de sexualidad, quieren probar algo nuevo, salir de lo convencional; otros encuentran complicada una relación afectiva de pareja, es decir, la expectativa propia y del otro es difícil de cumplir; otro grupo, simplemente se encuentra agotado para iniciar un encuentro amoroso, tras la ardua hazaña que implica la vida cotidiana. Mendokusai5 es la excusa de este último estrato. En todos ellos se advierte un común denominador: la imposibilidad de salir de sí mismos para un encuentro profundo y verdadero con el otro. Las relaciones erótico/afectivas necesitan una fuerza superior a los placeres que la lógica de mercado ofrece, para traspasar el abismo que hay entre un ser cerrado en sí mismo y otro, al punto en que la individualidad del yo se disuelva en la comunidad del nosotros. Tal como lo describe Bataille: Toda la operación del erotismo tiene como fin alcanzar al ser en lo más íntimo, hasta el punto del desfallecimiento. El paso del estado normal al estado de deseo erótico supone en nosotros una disolución relativa del ser, tal como está constituido en el orden de la discontinuidad.6 En el culmen del erotismo se da la continuidad por el acto de unión que trasciende al yo-tú para dar paso a una nueva entidad. El acto lleva a la muerte del yo y en la intermitencia vida-muerte se da la trascendencia; no es pura positividad y en esto, propio de lo sublime, para decirlo con Kant: “el espíritu no se siente solamente atraído por el objeto, sino también repelido, esta satisfacción es menos un placer positivo que un sentimiento de admiración o de respeto”.7 El erotismo implica salir de los límites del yo y esa ilusión de salirse de sí sin dejar la vida, es la fascinación del ensayo de la muerte, experiencia que podemos vivir sin la contundencia de dejar de existir. Nos dice Bataille: Saliendo de los límites, o muriendo, nos esforzamos en escapar del pavor 5 Estoy cansado. 6 El erotismo: 13. 7 Crítica del juicio: 77. que la muerte produce y que también la visión de una continuidad más allá de esos límites puede dar. […] Queremos acceder al más allá sin tomar una decisión, manteniéndonos prudentemente más acá”.8 Bataille concluye que “el sentido último del erotismo es la muerte”.9 Negatividad que amenaza al yo, quien se reúsa a morir y salir de la discontinuidad que es en sí mismo. Pero antes del culmen del encuentro sexual, el erotismo juega un papel de intermitencia en la construcción de sentido. La búsqueda de la belleza implica un ocultamiento y desvelamiento, tensión dialéctica en la que se superan los contrarios: humanidad transgredida por la animalidad liberada, angustia del apareamiento frente al placer por el éxtasis. Escribe Bataille: “Cuanto mayor es la belleza, más profunda es la mancha.”10 No hay paz en el camino del erotismo porque hay una contradicción entre conjurar y acercar a la muerte. El proceso es violento, pues es la violencia la que provoca la transgresión del límite. La superación de los contrarios, para Bataille, es la conciliación.11 Si, de acuerdo con lo establecido, lo erótico nos encuentra con el placer de la belleza y lo sublime, ¿por qué marca una tendencia nacional en Japón, la situación planteada por el documental de Caule, en donde no hay lugar para el erotismo? El exceso de positividad, como se escribió anteriormente, se plantea como una hipótesis. De acuerdo con Chul-Han, dicho exceso remite a la manipulación del individuo, perteneciente a la generación actual, a través de la motivación del “yo puedo”, en lugar del “yo debo” de la generación anterior. Esta visión de sí mismo, capaz de todo, lo lleva a la aspiración del máximo rendimiento, la máxima posesión, el máximo placer, la máxima salud y, por tanto, la más larga vida. En el 8 El erotismo:106-107. 9 Ibídem: 108. 10 Ib.: 109. 11 Del deseo con el amor individual, de la duración de la vida con la atracción hacia la muerte, del frenesí sexual con el cuidado de los hijos. Ibídem: 209.

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