Gaceta de Literatura IBERO Puebla

La literatura sirve, decía Simone de Beauvoir, para revelar el mundo y, al mismo tiempo, para superar la distancia con el otro, para escuchar una voz singular que no soy yo. Por esta razón se publica esta primera Gaceta de Literatura Ibero Puebla, en la que colabora su comunidad universitaria: escritores de diversas áreas y especialidades que manifiestan su relación con un mundo en particular y lo quieren compartir. Es una gaceta en honor a la tradición literaria de nuestra sociedad mexicana del siglo xviii, cuando se publicaba la primera Gaceta de Literatura de México, en un contexto de incertidumbre por la aplicación de reformas borbónicas. La esperanza se filtraba en la creencia de que los pueblos podían alcanzar el desarrollo de la cultura, la ciencia y la tecnología, en parte, por la circulación del pensamiento ilustrado. Las gacetas, pues, eran impresos que se caracterizaron por su riqueza temática: una vasta fuente de información para los estudios políticos, religiosos, sociales y culturales de la sociedad novohispana. En un ejercicio literario contemporáneo —editorial, académico y lúdico—, los y las estudiantes de la Maestría en Literatura Aplicada hicieron posible el surgimiento de este impreso, producto del Laboratorio Editorial, que guarda similitud con sus antecedentes por el entusiasmo de abonar a la comunidad universitaria, desde la escritura reflexiva y literaria, una visión estética, ficcional para entender y abrazar el momento actual. Por lo tanto, queda abierta la invitación a participar en las siguientes ediciones. Diana Jaramillo dianaisabel.jaramillo@iberopuebla.mx 14 Bibiana Ramírez bibiana.ramirez@iberopuebla.mx La calle está solitaria para ser una de las más importantes de Puebla. Son las cuatro de la tarde de un lunes en la avenida 6 Oriente, donde queda el Museo de la Revolución Mexicana. Apenas se aproxima un carro a paso lento, una mujer pasea un perro, aunque se nota que él la arrastra a ella por la inclinación de sus cuerpos. Un par de caminantes pasan de prisa, esquivando la hilera de bolardos que, como pequeños vigilantes, no permiten que los carros se estacionen ahí, afeando la calle que más bien parece un muelle sin mar y sin barcos qué sujetar a estos. Un claro cielo azul contrasta con los verdes, naranjas y rojos que adornan las fachadas de esta calle que aparenta ser silenciosa en el primer día de la semana y en pleno corazón del centro de la ciudad. Nubecitas blancas sobresalen entre esa claridad y por poco se parecen, en su forma, a las fumarolas que está soltando constantemente el Popocatépetl. En un primer plano está la histórica casa de los Hermanos Serdán. Esta construcción es la que mayor altura posee. Fue inaugurada como museo en 1960. Al costado izquierdo de la entrada de la casa hay una placa ilustrativa, y en dos cortos párrafos, con traducción al inglés, se lee un escueto resumen de lo que pasó allí. En el suelo resalta otra placa, de gran tamaño, donde se conmemoran los cien años de la batalla: 1910-2010. Gaceta de Literatura IBERO Gaceta de Literatura IBERO crónica • ensayo • cuento • poesía • fragmento • écfrasis • reseña • fotografía • ilustración • marginalia Otoño 2022/Núm. 01 • • 15 Lo más impactante es que aún se conservan, en la pared exterior, los balazos del 18 de noviembre de 1910, vísperas a la Revolución. Alrededor de cincuenta agujeros se distribuyen por toda la fachada y remiten al bullicio que debió provocar una confrontación armada, nada que ver con el silencio que en este día caracteriza la calle, como si la solemnidad, al final de la batalla, se hubiera quedado instalada. Los hermanos Serdán son coetáneos de los hermanos Flores Magón de Oaxaca, ambos opositores de la dictadura de Porfirio Díaz, agotada después de 35 años de gobierno ininterrumpido. En Puebla todo empezó el 18 de noviembre cuando un jefe de policía, con una tropa, quiso entrar a la casa del revolucionario Aquiles Serdán a inspeccionarla para buscar armas y propaganda, por lo que sus hermanos Carmen y Máximo, con un grupo de casi veinte personas más se enfrentaron a la autoridad. Días antes habían recolectado algunas armas para usarlas el 20 de noviembre, día que iniciaría la Revolución. La balacera duró varias horas por lo que tuvieron que llegar refuerzos de más de mil soldados. Los hermanos Serdán perdieron la batalla. El movimiento de 1910 quedó congelado en el tiempo y desvencijándose en un museo. El guía, que lleva camiseta roja y cubrebocas, sale a la puerta con sus brazos caídos y con una mirada de desamparo, a buscar a algún turista o poblano interesado por su historia, que quiera entrar a escucharle su básica perorata sobre la Revolución. O tal vez esté resignado a la idea de que ya no hay Revolución, porque la que hubo quedó encerrada en un museo y ya no habrá más. Solo se encuentra con una cámara fotográfica apuntando a la casa y a su figura y no le queda más que abdicar. El sol de la tarde ilumina la casa de la Revolución y como en una obra de teatro, los personajes parecen bajar el telón y dejar una estela de silencio fúnebre y al solitario guía con la angustia de un día más sin visitantes. El guía, que lleva camiseta roja y cubrebocas, sale a la puerta con sus brazos caídos y con una mirada de desamparo. Calle de la Revolución. Puebla. Bibiana Ramírez. Mario Ernesto Patrón Sánchez / Rector • Lilia María Vélez Iglesias / Directora General Académica • José Adalberto Sánchez Carbó / Director del Departamento de Humanidades • Sebastián Pineda Buitrago / Coordinador de la Maestría en Literatura Aplicada • Diana Jaramillo / Coordinadora de la Licenciatura en Literatura y Filosofía • Tatiana Vázquez Niconoff / Jefa del Laboratorio Editorial Coordinación, edición y diseño: Bibiana Ramírez Betancur • Daniel Wence Partida • Daniela Rico Straffon • Gerardo Álvarez Palau • María del Consuelo Ávila Vaugier • Mauricio Builes Gil Los textos de esta gaceta son responsabilidad del autor. Las opiniones expresadas no necesariamente reflejan la postura de los editores de la publicación. Se editaron e imprimieron 100 ejemplares en el Laboratorio Editorial de la IBERO Puebla. Ejemplar gratuito, prohibida su venta. Henri Guérard Nació en París en 1840 y murió en la misma ciudad, en 1883. Crítico de arte, poeta, coleccionista, ilustrador, pintor e impresor. Fue alumno de Manet, y vicepresidente de la Sociedad de Pintores y Grabadores de Francia. Fue colaborador de la Gazzette des Beaux-Arts. Guérard, Henri, Chat Noir Sur Un Journal. Biblioteca Nacional de Francia. • Envía tus participaciones literarias o artísticas a: gaceta.literaria@iberopuebla.mx

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