La 4T bajo la lupa

— 11 — se volvió un medio de contacto directo entre el político y sus seguidores, así como una oportunidad de diálogo entre los medios de comunicación tradicionales, personalidades con presencia creciente en las redes sociales y el presidente de México. No habría mejor alegoría de la voluntad de proyectar la idea de un presidente sin intermediarios que las mañaneras (Aziz, 2019). El contraste fue decisivo. Durante su sexenio, Enrique Peña Nieto compareció de manera abierta apenas un par de ocasiones ante los medios, con más excepcionalidad que naturalidad, multiplicándose así el interés en la posibilidad de interpelar al presidente de la República y hacerlo, además, a la vista de todas y todos, en vivo y en directo tanto en televisión abierta como en Facebook y YouTube.1 Las mañaneras se posicionaron muy tempranamente como un noticiero en sí mismo, con invitados, primicias y control de la agenda informativa (Campos, 2019). A condición de saberlo aprovechar, escribía Jorge Zepeda a unos meses del inicio del sexenio, “las mañaneras pueden convertirse en un espacio políticamente decisivo entre la sociedad y el gobierno” (2019). Un año después, el mismo periodista señalaba que la aparición diaria de López Obrador era parte del núcleo de su estrategia para gobernar, un riel, como lo sostiene este texto; en medio de acusaciones y descalificaciones hacia su gobierno, apreciaba, las mañaneras constituían “el instrumento para la madre de todas las batallas: la disputa por la opinión pública” (2020). Al año siguiente, el analista acusaba ya el agotamiento del espacio, en buena medida porque los medios de comunicación con mayor peso en el país no han sabido aprovecharlo (2021). Algo semejante a lo que desde 2019 alertaba Salvador Camarena: “hacemos (los medios) como que participamos en una rueda de prensa para que el Ejecutivo haga como que informa”. ¿En qué se han convertido las mañaneras? De acuerdo con la consultora SPIN,2 que lleva un análisis diario de las conferencias matutinas, el periódico que con mayor frecuencia retoma el contenido de las mañaneras en sus primeras planas, dentro de los siete de mayor circulación nacional, es La Jornada,3 seguido de Excélsior y Milenio. Dentro del mismo grupo, los que menos incurren en esta práctica son El Economista, El Universal y Reforma. La palabra corrupción ha sido pronunciada 5 mil 258 veces con corte al 15 de julio de 2021. Del 3 de diciembre de 2018 al 30 de junio de 2021, fueron documentadas 56 mil 181 afirmaciones no verdaderas, siendo 88 de ellas el promedio diario. Al 16 de agosto de 2021, los personajes del periodismo y la vida intelectual más mencionados eran Enrique Krauze (122), Héctor Aguilar Camín (101), Carlos Loret de Mola (61), Ciro Gómez Leyva (42), Joaquín López-Dóriga 1 El canal de Andrés Manuel López Obrador en YouTube, por donde se transmiten todos los días sus conferencias matutinas, tenía a finales de agosto de 2021, 2.8 millones de seguidores. 2 El seguimiento de SPIN-Taller de Comunicación Política a las mañaneras puede revisarse en su página web y en sus redes sociales. Ver: http://www.spintcp.com/conferenciapresidente/ 3 De acuerdo con las organizaciones Artículo 19 y Fundar, La Jornada es el rotativo que más presupuesto público ha recibido durante el gobierno de López Obrador; sólo en 2020 recibió 208 millones 402 mil 543 pesos, apenas detrás de Estudios Azteca (TV Azteca) y Grupo Televisa.

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