Rúbricas 14

67 Rúbricas XIV Aprendizaje Situado y Praxis Universitaria 66 Rúbricas XIV Servicio Social El segundo momento son las reuniones de equipo cada sema- na. Esto permite que todo el equipo participe en el seguimiento y acompañamiento de los estudiantes, y encontrar juntos caminos de solución, y tomar acuerdos para retroalimentarlos y guiarlos. Asimismo, las reuniones con los estudiantes significan un es- pacio donde podemos hablar abiertamente sobre cómo nos senti- mos, qué hemos aprendido, qué dificultades hemos hallado, y qué podemos hacer para encontrar mejorías y soluciones a los obstáculos encontrados. En los semestres de primavera y otoño esta reunión se realiza una vez al mes debido a las dificultades de horarios de los estudiantes, pero en verano la experiencia de semi-inserción permite realizarla una vez por semana. El Seminario de Servicio Social es el tercer momento. Se trata de un espacio privilegiado en el que ensayamos la construcción de una comunidad de aprendizaje con ejercicios de escucha atenta, diálogo y reflexión sobre qué me pasa o qué nos pasa en la experiencia de SS que compartimos. Aquí nombramos y narramos aquello que vemos, nos impresiona, nos toca, aquello que no entendemos y lo que vamos entendiendo a través de asambleas, dinámicas de apren- dizaje grupal, videos, lecturas, artículos de periódicos, películas y documentales, palabras generadoras y preguntas para la reflexión individual y colectiva. Parte importante del acompañamiento en el Seminario es ayu- dar a los estudiantes a comprender que participar en la transfor- mación de esa realidad compleja que están descubriendo, requiere de conocimiento informado, del uso de metodologías pertinentes (Investigación acción y Educación Popular) y de la aplicación de herramientas pedagógicas, didácticas y de trabajo comunitario que los ayuden a planear, ejecutar y registrar la práctica. El cuarto y último momento es el acompañamiento personal. En Casa Ibero establecemos una relación próxima, abierta, cálida y de respeto para todos y cada uno de los estudiantes. Esto facilita que los jóvenes se acerquen con confianza a expresar dudas, indecisio- nes, frustraciones, cuestionamientos, etc. y, de la misma manera, que cualquier miembro del equipo pueda acercarse a dialogar con ellos. Se trata de una práctica concreta del Cura personalis . Estable- cemos una relación horizontal, cálida y respetuosa marcando res- ponsabilidades y límites. Es una actitud fundamental y cotidiana encaminada a que cada estudiante asuma en libertad su propio pro- ceso de crecimiento y realización. Al menos, una vez al semestre realizamos una entrevista personal con cada uno de los jóvenes para saber y sentir cómo están, cómo se sienten, qué cosas les preocupan, si hay un roce entre ellos que ha permanecido oculto, si algo les incomoda, etc. Cuando algún alumno no está cumpliendo con sus actividades, muestra dificultades para realizar su Servicio Social o da señales de problemas personales o de socialización con sus com- pañeros, le solicitamos sentarnos a charlar sobre lo que está pasando para tratar de encontrar caminos de solución. Consideramos que el acompañamiento es muy importante en la experiencia de Servicio Social. Si estamos en el camino de construir mundos dignos, es importante empezar por mirar, escuchar y estar para los estudiantes. En Casa Ibero establecemos una relación próxima, abierta, cálida y de respeto para todos y cada uno de los estudiantes. - Reflexión Casa Ibero es un lugar donde los estudiantes se encuentran con la gente de la comunidad para tejer caminos de transformación social concreta. Caminos que se van tejiendo lentamente con saliva, tiempo para estar y escuchar. Si ustedes van a Casa Ibero y les preguntan a los estudiantes o a los asistentes qué hacen ahí, es muy probable que les contesten que vienen a ver a sus amigos (estudiantes y otros niños de las colonias), a encontrarse con otras personas, a aprender algo, a jugar, a divertirse, a platicar, a hacer ejercicio, a una plática, etc. El hecho de reunirse, escucharse, sentirse, mirarse, conversar, jugar, va descongelando la vida solitaria, aislada y sin sentido en la que vivimos cotidianamente cada uno en nuestro entorno inmediato en este mundo posmoderno. Los estudiantes, de pronto, se descubren contentos, implicados, concentrados, reflexivos, sienten que importan, que son esperados y escuchados. La gente se siente acogida, escuchada, se da cuenta que puede hablar y decir aquello que piensa, que puede estar y ser con otros, que puede aprender y construir cosas y sentidos. Entonces se van suavizando los hilos de la distancia social, se van desquebrajando prejuicios, se abandonan seguridades falsas, creencias ilusorias y se deja la flojera, el celular, los amigos, la telenovela o el quehacer para ir al encuentro y crear posibilidades de una vida digna. Algunos estudiantes han expresado que la experiencia del SS en Casa Ibero no les cambió la vida, sino la forma de ver la realidad, su realidad y a ellos mismos. Una estudiante dijo una vez: “Casa Ibero transforma tu forma de ver el mundo”, y también la forma de estar en el mundo. Jimena, por ejemplo, alumna de Arquitectura de octavo semestre, quien entre otras actividades dio el taller de computación para adultos, en su presentación final comentó que en dicho taller un señor, herrero de oficio, le pidió ayuda para hacer una buena carta de presentación que le permi- tiera mostrarse como un trabajador formal y serio. Por supuesto lo ayudó, y al hacerlo reflexionó cuántas veces en su trabajo no había contratado los servicios de un carpintero, plomero o herrero porque no traían una carta de recomendación o de presentación, sin saber siquiera si eran buenos o no. Afirmó que, desde ese momento en adelante, lo pensaría dos veces y que se fijaría más en la persona que en el papel. Oscar buscó siempre huir del contacto con la gente, incluyendo a sus compañeros de gene- ración. Pero, los niños se lo ganaron, empezó a jugar con ellos, a platicar con las señoras y en su trabajo final de reflexión aceptó que no se había dado cuenta que era muy orgulloso y que su es- tancia en el Centro Comunitario lo había hecho más humilde. Y Marco, estudiante de Ingeniería industrial, después de dar talleres en Casa Ibero descubrió que quería dedicarse a la educación y no a la ingeniería. Para nosotros, estos son brotes pequeños, pero concretos, de un mundo distinto. Foto: ibero TV Puebla

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