Memoria - Ceremonia de Toma de Posesión

27 UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA PUEBLA de manera adaptativa a lo largo de casi cinco siglos. Pero ¿cómo proceder? Cuando en 2023 el papa Francisco se reunió con cerca de 200 rectores de universidades de América Latina en una iniciativa para destacar la formación integral y el cuidado de la casa común, lanzó la siguiente línea de pensamiento: “No basta con proclamar la esperanza en medio de este mundo roto. Es necesario organizarla”. Y en efecto, hay que “organizar la esperanza”. Para ello, resaltó: “Hay que utilizar la cabeza, el corazón y las manos”: Cabeza para pensar, corazón sentir y manos para actuar. Desde mi perspectiva, la esperanza va organizándose y construyéndose a base de erigir 4 grandes puentes. V. El primer puente, con uno mismo El puente con uno mismo pasa por reconocer esa luz en mí, quién soy, cuáles son mis defectos y mis talentos, qué hago con ellos y con qué propósito vital. En esta Universidad somos muchos, pero al mismo tiempo somos uno al sabernos unidos en una grandiosa misión común que es el servicio a los demás en el ámbito de la formación. Una vez erigido este puente fundamental, el sentido nace conectando nuestro interior con la gran misión. Cuenta la leyenda que un peregrino caminaba y encontró tres trabajadores de la construcción. Ante la pregunta de: “¿Qué hace usted?” El primero espontáneamente contestó: “Yo pongo ladrillos”. El segundo con certeza contestó: “Yo estoy haciendo una pared”. El tercero tomó un momento y con gran orgullo replicó: “Yo construyo la más hermosa catedral para que todos podamos tener un refugio de encuentro luminoso con nuestro Creador”. Por tanto, conocimiento de uno mismo y conciencia de la misión son los elementos que nos proveen fundamento, sentido y realización en nuestro trabajo. Desde mi perspectiva, la esperanza va organizándose y construyéndose a base de erigir 4 grandes puentes: - Con uno mismo - Con los demás - Con la casa común - Con Dios o con lo trascendente

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