7 Primer Informe del Programa Universitario de Migraciones sin un sistema digital transparente que permita el seguimiento de las personas detenidas ni conocer su ubicación en tiempo real (ver: Yrizar et al., 2022).8 Tras el trágico incendio en el centro de detención migratoria de Ciudad Juárez en marzo de 2023, que dejó decenas de muertos, las autoridades llevaron a cabo ajustes en varios centros de detención para mejorar las instalaciones. Sin embargo, aunque el espacio haya sido remozado, persisten los malos tratos, la alimentación deficiente, el aislamiento prolongado y prácticas, incluso, de extorsión, haciendo un uso ocasionalmente indebido de los números telefónicos proporcionados por las personas migrantes para comunicarse con sus familiares. Estas condiciones no solo vulneran derechos fundamentales, sino que también facilitan la comisión de delitos que quedan impunes, especialmente cuando las personas detenidas no tienen acceso a representación legal (libremente escogida) ni a mecanismos de denuncia efectivos. A pesar del endurecimiento de las políticas migratorias y del creciente cierre de fronteras, la resistencia social y comunitaria también se fortalece y se reinventa. Frente a cada nueva barrera, surgen nuevas formas de solidaridad. Diversos espacios —albergues, organizaciones de la sociedad civil, universidades, comunidades religiosas y personas voluntarias— han asumido un papel activo en la defensa del derecho a migrar y en la protección de quienes se ven forzados a desplazarse fuera de sus países y lugares de origen. Estas iniciativas parten de una convicción ética y política: migrar es un derecho humano; no migrar, también. Mientras no se atiendan las causas estructurales que obligan a las personas a abandonar sus hogares —como la pobreza, la violencia, la desigualdad o el cambio climático—, los flujos migratorios no solo continuarán, sino que se transformarán y adaptarán a las nuevas condiciones. Un ejemplo emblemático de esta resistencia se ha dado en Los Ángeles, Nueva York y Chicago, entre otras ciudades estadounidenses, donde las políticas de detención masiva impulsadas por la administración Trump han sido enfrentadas por movilizaciones comunitarias. En muchos barrios o vecindarios, la organización colectiva ha logrado expulsar a ICE de zonas residenciales, impidiendo detenciones arbitrarias y protegiendo a personas migrantes. Estas acciones demuestran que cuando una comunidad se organiza puede desafiar y frenar políticas injustas, la desinformación o el miedo, logrando plantear debates y discusiones entre la legalidad y la justicia: porque hay políticas injustas, pero que pretenden ser legales. 8 Yrizar Barbosa, G., Ayala Galí, E., Villagrana Casillas, A. G., Velázquez Rodríguez, A. L., & Macías Rodríguez, A. M. (2022). Vidas en contención: privación de la libertad y violaciones a derechos humanos en estaciones migratorias de Puebla y Tlaxcala, 2020-2021. Universidad Iberoamericana Puebla, Departamento de Ciencias Sociales; Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría, S.J.
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