SERIE: PUEBLA MÁS ALLÁ DE LAS FRONTERAS Sebastián Cilia: Podemos partir de cuatro necesidades esenciales: la primera es la identidad (personal, cultural y legal). Hay muchas personas que a lo largo de su vida han pretendido ser invisibles por temor a que puedan ser localizadas por autoridades migratorias o por temor a represalias, o simple y sencillamente por los usos y costumbres que traen de sus comunidades de origen. Asimismo, hay personas que llevan viviendo allá muchísimos años y no tienen documentos de identidad. Es un reto importante porque, sin un documento válido, se limita el acceso a servicios de salud o financieros, entre otros. Otro de los más importantes es la protección y orientación en materia migratoria. En este caso tenemos la etapa preventiva, la de acción y la de retorno. Aquí lo más importante es que la comunidad esté informada, debido a que hay mucha desinformación en redes sociales, desde las que se generan expectativas irreales. Sebastián Cilia: Hemos partido de entender que estamos trabajando con personas y siempre buscamos garantizar un trato respetuoso y promover el acceso a las oportunidades sin distinción de origen o de su condición migratoria. Por ejemplo, en nuestra oficina hemos recibido y canalizado personas de todos los estados de la República Mexicana y de la mayoría de los países de América Latina. Por ello buscamos ser una oficina integral que reduzca las barreras que dificultan el ejercicio de sus derechos. En este sentido, ¿cuáles son las necesidades prioritarias para atender a la diáspora poblana en Los Ángeles? Sobre asuntos de bioética social, ¿de qué manera ha podido integrar este enfoque de justicia, equidad y dignidad en su trayectoria profesional?
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