Rúbricas 14

21 Rúbricas XIV Aprendizaje Situado y Praxis Universitaria 20 Rúbricas XIV Servicio Social Después de haber constatado la evolución del Servicio Social en un ambiente de poca regulación y las diversas formas y funciones que asume en la sociedad mexicana, queremos presentar la opción histórica que ha tomado la Universidad Iberoamericana Puebla para gestionar este Servicio. Por una parte, presentaremos los diferentes an- clajes de nuestro modelo en la tradición educativa jesuita y el recorrido propio de nuestra institución y, por otra, los enfoques educativos que permiten reforzar el sentido formativo de las experiencias de Servicio Social. - El Servicio Social en la Educación Jesuita La Compañía de Jesús no solamente opera una de las redes educativas más importantes del mundo, sino que sostiene un paradigma educativo propio y alberga una gran cantidad y diversidad de programas y experiencias que ponen la docencia, la investigación y la extensión universitaria al servicio del bien común. Por esto no re- sulta raro que haya encontrado en el SS, una oportuni- dad educativa singular e identitaria: - Experiencia y encuentro El SS expone a los universitarios en el mundo, proyecta a los actores educativos en contextos sociales y provee a la Universidad una oportunidad de insertarse en la realidad. Representa un espacio de posibilidad para que “el alumnado disponga de experiencias de contacto y servicio a comunidades pobres, para conocer su reali- dad, no sólo de forma teórica, sino vital” (Secretariado para la Justicia Social y la Ecología, 2014: 21). - Discernimiento y reflexión En diferentes contextos y ambientes, la experiencia de SS envuelve a los estudiantes en situaciones en las que se expresan la violencia y la injusticia de las sociedades humanas y con ello “abre el camino a la búsqueda inte- lectual y a la reflexión moral” (Kolvenbach, 2000: 304). El Servicio Social Universitario en México, como elemento singular del currículum universitario en la fase última de la formación, es una oportunidad educa- tiva que “permite, por un lado, que el estudiante perci- ba la cercanía con la realidad y vea la sociedad desde la perspectiva de los excluidos y, por otro, que introduzca este servicio en la actividad académica y en su desarro- llo intelectual” (Secretariado para la Justicia Social y la Ecología, 2014: 22). El SS en la Ibero Puebla es un espacio de encuentro, experiencia y reflexión que parti- cipa de forma estratégica y significativa en la misión de formar los mejores para y con el mundo. - Breve historia del Servicio Social en la Ibero Puebla La Coordinación de Servicio Social inició actividades en el año 1986, con alumnos de Administración de Empre- sas, Comunicación, Diseño Gráfico y Relaciones Indus- triales. En 1988, la Universidad Iberoamericana Puebla renovó los planes de estudio de licenciatura, de manera conjunta y colaborativa con los homólogos del Sistema Universitario Jesuita. El plan de estudios nombrado “Plan Santa Fe” consideró promover la reflexión de la prácti- ca del SS y crear una asignatura de dos horas clase que fue denominada Seminario de Servicio Social (SSS). Esto permitiría el acompañamiento, la contextualización, la experiencia, la reflexión, la acción y evaluación de la rea- lidad y, además, que el alumno propusiera o contribuyera al proceso de resolución de la situación o de los problemas donde está inmerso. El seminario permite la sistematiza- ción de la experiencia, a través de la elaboración de repor- tes. En ese mismo año, el coordinador realizó el primer viaje a Chiapas para analizar la posibilidad de que algunos estudiantes viajaran a esa zona sur del país a realizar el SS. En ese tiempo, la estructura del área albergaba di- ferentes espacios colaborativos, entre ellos: Unitiangis, un lugar de venta de productos artesanales de la región, donde alumnos colaboraban realizando el SS; un centro comunitario, y un área enfocada en Derechos Humanos. Años más tarde, el Área de Servicio Social comen- zó a enfrentarse a nuevos desafíos y se realizaron varios proyectos en las comunidades de la región, debido a los nuevos programas de licenciatura y al incremento de la matrícula de alumnos. En 1993 se ofrecieron dos modalidades: el servicio social urbano y el servicio so- cial integral, el cual, con el paso del tiempo, se ha ido consolidado como una de las experiencias más significa- tivas, bajo el nombre de modalidad de inserción . La reflexión llevó a la formulación de desafíos socia- les planteados en diálogo con la intención de integrar la formación social y profesional. Entre 1992 y 1999 se concibieron como una utopía de la comunidad uni- versitaria por concretar una universidad de inspiración cristiana, que se debía esforzar en la construcción de una plataforma común que permitiera impulsar la hu- manización de las personas y de la colectividad social. En este sentido, en 1999 se realizó un diagnóstico del Área de Servicio Social, estableciendo algunos puntos por mejorar: desvinculación entre el SS y los contenidos de formación propios de las licenciaturas y de la propia his- toria personal y las aspiraciones del estudiante; precaria formación metodológica para vincular la experiencia con marcos conceptuales y para discernir sobre las herramien- tas profesionales; escasa integración teórica-práctica-pers- El Servicio Social expone a los universitarios en el mundo, proyecta a los actores educativos en contextos sociales y provee a la Universidad una oportunidad de insertarse en la realidad. Foto: Servicio social, Ibero Puebla mx

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