Multiplicación del trabajo y nuevos retos para la justicia social

104 da como oficial (con el Estado u otro sector legal); son ampliamente conocidos casos de educadores del sistema estatal dando “repasos” o asesorías privadas a sus propios estudiantes, mientras la calidad de la enseñanza oficial que imparten en sus respecti - vos planteles es “desastrosa”. Los informantes califican esas situaciones como fraude académico, corrupción y “pérdida de valores [éticos, solidarios]”. La legislación que regula el trabajo privado prohíbe la creación de cooperativas educacionales, aunque existen algunos planteles que funcionan como escuelas. Se - gún nuestros informantes, se visibiliza una preocupación porque la docencia privada —y pagada— pudiese paulatinamente dañar la acostumbrada visión de la educación como bien público, provista universal y gratuitamente por el Estado. Por otra parte, la enseñanza privada para muchos/as es un complemento indispensable a ese servicio estatal cada vez más erosionado, según la mayoría de nuestros interlocutores. El sector 3 en sus variantes más institucionalizadas moviliza fondos de cooperación internacional, pero en algunos casos requiere que sus educandos contribuyan con pequeños pagos, vistos —sin embargo— más como una garantía de compromiso que como fuente de recursos. Muchas de tales modalidades e instituciones han explorado, ya en los años noventa, propuestas educativas no– bancarias, como son talleres, 13 la educación popular y otros sistemas participativos. También hay proyectos totalmente voluntarios poco formalizados, que movilizan más afectos y compromisos personales que fondos. Los certificados emitidos por las instituciones eclesiales no son acreditados por el Estado, a pesar de la habitual calidad y alta demanda de sus cursos. El sector 4 lidia estructuralmente con la precarización, excepto si son familias con altos ingresos provenientes del extranjero (remesas, o viajes con fines económicos) o de negocios formales o informales en Cuba. Sin embargo, se mantienen prácticas soli - darias y de reciprocidad familiar, 14 transaccional o de apoyo mutuo. ¿Por qué surgen las nuevas modalidades del trabajo en educación? La posibilidad de una educación complementaria a la estatal fue animada por la ne - cesidad, de quienes educan, de explorar variantes más redituables para cubrir sus necesidades propias y familiares. Por otra parte, la erosión del sistema educacional estatal cubano hizo que las familias sintieran la necesidad de fomentar una formación de mejor calidad para sus hijos, por lo que se acudía a los maestros y repasadores pri - vados que, de manera informal, preparaban a los estudiantes. Entre las varias causas que motivan tanto a los educadores como a los educandos a acceder a estas nuevas modalidades de educación están: 13 Para el movimiento tallerista, ver Cano Orúe, “Talleres: propiciadores de espacios...”. 14 Véase, Arés, Individuo, familia, sociedad... dialvys rodríguez hernández/dmitri prieto samsónov

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